10 de febrero de 2013

La Concha - San Sebastián




Rutina

El día a día está plagado de esos pequeños detalles que nos definen y nos limitan a la rutina. Seguir un horario de lunes a viernes, quedar con amigos dos veces por semana, visitar a la familia, dialogar esporádicamente con un desconocido, ver una película porque está recomendada, cantar en la ducha o pasear sin motivo. Esos pequeños detalles que nos determinan hasta el instante en el que uno de ellos nos abre los ojos y nos hace sentir la necesidad de cambiar algo. La necesidad hacer una pausa en el tiempo, ir, venir, mirar al pasado, pensar el futuro. La necesidad de perdernos en aquello desconocido y olvidar todo aquello que sabemos, que estamos dejando a un lado o que no estamos arriesgando. Tomar la decisión que implica la anulación de muchas otras que podrían darnos la vuelta, volvernos locos, pero ya nunca sabremos qué sería de ellas. Un sinfín de probabilidades que se vuelven nulas y que nos fijan un camino. Volvernos locos sería una locura, pero limitarnos al horizonte nos haría demasiado cuerdos. 


1 comentario:

  1. Me encanta. Es necesario perderse, para poder encontrarse. Olvidar lo visto. Y empaparse de todo lo que nos rodea. :)

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