7 de mayo de 2012

LONDRES


Inestable


Noto como la rabia sube por mi barriga, me pasa por el pecho y se queda atascada en mi garganta. Siento como una bola de saliva se va acumulando a la altura de mi nuez. Como mis dientes se presionan unos a otros como si quisieran encajarse los unos con los otros. Ni siquiera entiendo el motivo por el cual esa sensación recorre mi cuerpo constantemente desde hace unos minutos. Voy a pegarle si sigue mirándome fijamente. Voy a preguntarle que mira. Voy a decirle si tiene algo que decirme. Sin embargo, no me muevo para nada, ni siquiera para respirar, tal vez así me desmaye y me se me olvide lo del dolor de barriga. Pero no es así. Se está acercando a mi mesa. Mi poder ha desaparecido por completo y escupo un sonrisa falsa. Se sienta en mi mesa. Me mira. Tu mal humor no es mi culpa, ni la de nadie, solo tuya. 

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