| RAQUEL |
Delírame
Una mezcla no homogénea de ideas al azar que me proporciona un resultado desproporcionadamente perverso. Mi cabeza da vueltas. Sonrío para adentro. Miento entre dientes, discretamente, de manera casi imperceptible. No quiero escuchar absolutamente nada, prefiero limitarme a oír y a segregar una sonrisa plácida de mi cara tras un intervalo de tiempo limitado. Abro los ojos con dificultad, despacio, prefiero seguir escuchando silencio. Tal vez me he ahogado en todas esas cosas que no iban a llegar y han venido de repente, y lo peor, las he recibido con los brazos abiertos, incluso creo que las he invitado a tomar café a mi propia casa, y no solo eso, es posible que quedemos para comer. Supongo que sabes de qué hablo, tal vez no. Supongo que estoy en la cumbre de la incoherencia, la confusión, del delirio y de la insatisfacción. Quizás tan solo necesito dormir y dejar de hablar con una alucinación, en este caso temporalmente perceptible, pero no palpable. He de reconocer que me cae bien, aunque percibo que me mira fijamente. Su traje me impone grandeza y no me atrevo a decir nada, me mantengo inmóvil y trato de no pensar, doy por supuesto que esta leyéndome la mente en este momento. Esta escribiendo, a mi lado, mueve despacio sus dedos sobre una máquina de escribir bastante usada acompañado de una taza de café, supongo que escribe recuerdos, para no olvidar. No le veo del todo la cara, por debajo de un sombrero oscuro asoma una sonrisa torcida, irónica, en el fondo llena de nostalgia, deduzco que se hace el duro. Se acerca la hora de comer, creo que voy a invitarle...
No hay comentarios:
Publicar un comentario